Una mañana cualquiera en el grupo
Al final del día hay trabajo hecho — y cero forma de demostrar cuándo entró, quién lo tomó y si se cerró a tiempo.
Si tu operación vive en WhatsApp, Excel y la memoria de alguien, no tienes un problema de personal: tienes un problema de registro. Roluq lo saca del hilo y lo deja en un ticket con foto, GPS y cierre — con una app que el equipo usa en la calle, incluso sin señal.
El problema
Es un canal excelente para avisar. Es un pésimo archivo de trabajo. Cuando el volumen crece, el chat se vuelve un laberinto con testigos y sin dueños claros.
Al final del día hay trabajo hecho — y cero forma de demostrar cuándo entró, quién lo tomó y si se cerró a tiempo.
No se trata de “digitalizar por digitalizar”. Se trata de dejar de gestionar trabajo público o de campo como si fuera un grupo de amigos.
Roluq existe para ese momento exacto: cuando el volumen ya no cabe en el chat.Qué cambia
El vecino o cliente reporta. El terreno atiende. El contratista ejecuta e informa avance. La jefatura controla. Nadie tiene que “preguntar por el grupo” para saber en qué va.
No necesita saber de organigrama. Solo del problema frente a su puerta.
Deja de volver a la oficina a “pasar los datos a la planilla”.
Informa avance donde se ejecuta la obra, no en un correo del jueves.
Deja de armar el mes con copiar y pegar.
La herramienta clave
El panel web es para quien coordina. La app es para quien está en la calle con el celular en una mano y el trabajo en la otra. Sin ella, la operación vuelve al chat en una semana.
La app acompaña a la plataforma: se habilita con la misma cuenta. El enlace de descarga está dentro del login de la demo.
El flujo
No es un CRM genérico con veinte módulos. Es el camino corto que ya intentan hacer a mano — pero con dueño y reloj.
Foto, ubicación y descripción. Nace un ticket con identidad propia.
Por zona, servicio o departamento. No por “quién vio el mensaje primero”.
En terreno, desde la app. Si es obra de terceros, se agrupa en una orden de trabajo.
Evidencia del después + tiempos reales. El reporte deja de ser un relato.
Qué trae la plataforma
Sin módulos que nadie abre. Esto es lo que la operación usa todas las semanas.
Geolocalización real de cada caso. Buscar lo que está cerca de un punto, no scrollear una lista.
Fecha de entrada, vencimiento y estado. “A tiempo” deja de ser una opinión.
Agrupa varias incidencias en una obra, asígnala a una empresa y sigue su avance porcentual.
Correo y push al celular cuando algo cambia de mano o está por vencer.
KPIs en pantalla y salida a PDF o CSV. El informe mensual deja de armarse el viernes.
Jerarquía de gerencia → departamento → servicio, con tus nombres y tus responsables.
Para quién
Municipios, empresas de operación y las empresas que ejecutan sus obras. No para equipos que solo responden tickets de software en un call center.
Baches, luminarias, aseo, áreas verdes, denuncias de barrio. Lo que el vecino ve en la calle y después pregunta en redes.
Mantención, multi-sucursal, servicios al cliente con visita, cuadrillas que hoy se coordinan por chat y planilla.
Las que ejecutan la obra y hoy reportan avance por correo, con fotos sueltas y un porcentaje que nadie puede auditar.
Con honestidad
Mejor ser claros antes de la demo. No vendemos humo ni “transformación digital” abstracta.
Datos y continuidad
Las respondemos antes de que las tengan que hacer. Si algo de esto no calza con su normativa interna, es mejor saberlo en la primera reunión.
Cómo se implementa
No es un proyecto de un año. Se parte por un departamento o un servicio, se corrige con uso real y recién después se abre a toda la operación.
Kickoff, carga de gerencias, departamentos y servicios, branding y usuarios administradores.
Cuatro horas con el equipo interno y dos con administradores. Piloto en un departamento o servicio.
Ajustes con lo aprendido en el piloto, apertura al resto de la operación y reporte de cierre.
De su lado se necesitan dos personas: un sponsor del proyecto y un contacto técnico, con 4 a 8 horas semanales durante el onboarding. Menos que eso y el proyecto se estira.
Preguntas frecuentes
Las objeciones reales, contestadas antes de la reunión.
La app guarda localmente en el dispositivo lo último que sincronizó, así que sigue mostrando sus casos sin cobertura. Los puntos del recorrido se encolan y se envían solos cuando vuelve la conexión, sin duplicarse: cada evento tiene un identificador único. Ese fue uno de los primeros problemas que resolvimos, porque es el que hace que la gente abandone cualquier sistema.
No hace falta. El vecino reporta desde la web en el celular, sin instalar nada. La app está pensada para quien trabaja todos los días con esto: operadores en terreno y empresas contratistas.
Van a seguir llegando, y está bien. WhatsApp es un buen canal de aviso; el problema es usarlo como archivo. El operador crea la incidencia en la app en segundos con la foto que le mandaron, y desde ahí el caso ya tiene número, dueño y reloj.
Cada orden de trabajo se asigna a una empresa y agrupa las incidencias que cubre. Solo el contratista asignado puede mover el porcentaje de avance y subir evidencia —fotos o documentos PDF y Word—, y todo queda con fecha. Su dirección ve el avance sin pedirlo por correo.
Se revisa en el kickoff. Lo habitual es cargar la estructura —gerencias, departamentos, servicios— y los casos abiertos, y dejar el histórico cerrado como archivo. Migrar años de planillas rara vez vale lo que cuesta.
Depende del tamaño de la operación: cantidad de usuarios, departamentos y volumen esperado de casos. Lo conversamos en la primera reunión, después de entender qué necesitan de verdad. Preferimos no publicar un número que no signifique nada para su caso.
Siguiente paso
Entra, crea un reclamo, asígnalo, ciérralo. Si el flujo no se siente más limpio que tu grupo de WhatsApp, no hay conversación que valga. Y si quieres verlo con su caso encima, escríbanos: contestamos nosotros, no un formulario.
Demo pública · sin tarjeta · respondemos en horario hábil